• Irma Calvo

Squint, una novela a cuatro manos.

Chad Morris y Shelly Brown son esposos, tienen cinco hijos, unos cuantos pollos y de vez en cuando escriben juntos. De niños, mientras él soñaba con ser baterista o jugador de basketball, ella corría de la playa a la alberca, aprovechando el envidiable clima de San Francisco.

Al igual que al polifacético autor británico David Walliams, a Chad le gusta la comedia, misma que escribió y representó cuando estaba en la universidad.

Esta característica bien puede permearse a sus textos.

Squint no es una comedia como tal. De hecho, es la historia de Flint, un chico solitario que padece una enfermedad en los ojos, la cual está a punto de quitarle la vista. El apodo de este chico es Squint (palabra en inglés que significa entrecerrar los ojos - algo que muchas personas con vista corta solemos hacer para enfocar mejor). También es el nombre que él le ha dado al personaje principal del cómic de superhéroes que está escribiendo.

Obsesionado con terminar su cómic para meterlo a un concurso, Flint está convencido de no necesitar compañía. Esta idea se derrumbará cuando McKell, una de las chicas populares en la escuela, da pie a que inicie una amistad entre ambos.

Lo que Flint no sabe es que la chica se le ha acercado a causa de un reto. Ni que, quizá, McKell lo necesite tanto como él a ella.

Sí, la trama puede sonar dramática, pero el tono en el que está escrita ayuda a que sea entretenida y la historia nos deje con un buen sabor de boca. ¿Quieres practicar tu inglés y oír cómo empieza el libro? Da clik en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=JXCfZxGOMQw

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